La Bolsa de Cereales de Buenos Aires anticipa una semana marcada por el regreso del calor intenso y precipitaciones muy irregulares. La zona núcleo quedaría prácticamente sin lluvias, mientras que el NOA, el norte de la Mesopotamia y el sur pampeano concentrarían los mayores acumulados.
La perspectiva agroclimática para la semana del 22 al 28 de enero vuelve a encender alertas en gran parte del área agrícola argentina. Según el informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BdeC), tras algunos días con ingreso de aire más frío desde el sur, los vientos del trópico retornarán con rapidez, impulsando nuevamente temperaturas elevadas y generando un escenario de lluvias muy desparejas.
En el inicio del período, gran parte de la región productiva registrará temperaturas mínimas inferiores a lo normal, con valores que oscilarán entre 10 y 20°C en amplias zonas del NOA, Cuyo, la Mesopotamia y la Región Pampeana. Incluso, en áreas serranas y cordilleranas del NOA y Cuyo no se descarta la ocurrencia de heladas localizadas, un fenómeno poco habitual para esta época del año.
Sin embargo, el alivio térmico será transitorio. Con el correr de los días, los vientos cálidos provenientes del norte provocarán un rápido ascenso de las temperaturas máximas. El este del NOA, el sur de la Región del Chaco, el centro de Cuyo, gran parte de la Mesopotamia, el norte y nordeste de Córdoba, junto con amplias zonas del norte y oeste de la Región Pampeana, alcanzarán máximas superiores a 35°C. En varios sectores, especialmente hacia el norte, no se descartan picos que superen los 40°C.

Este escenario térmico vuelve a generar preocupación en los cultivos de verano, en particular en aquellas regiones que arrastran un marcado déficit hídrico. La situación es especialmente delicada para la zona agrícola núcleo, que prácticamente no recibiría precipitaciones significativas durante la semana.
En cuanto a las lluvias, el informe indica que se tratará de precipitaciones asociadas a frentes cálidos, sin descenso de temperatura, lo que favorecerá una distribución muy irregular. Se esperan acumulados moderados a muy abundantes en el centro del NOA, el sur de la Región del Chaco, el norte de la Mesopotamia y el sur de la Región Pampeana, con registros que podrían ir de 10 a más de 75 milímetros. Incluso, en el oeste del NOA podrían darse tormentas intensas con valores superiores a 150 milímetros en forma puntual.
En contraste, amplias áreas del resto del país agrícola recibirán lluvias escasas, inferiores a 10 milímetros, con algunos focos aislados de valores moderados. Este patrón refuerza la preocupación por la falta de agua en regiones clave para la producción de soja y maíz, donde el estrés térmico podría agravarse si no se concretan aportes hídricos en el corto plazo.
De este modo, la combinación de calor extremo y lluvias desparejas vuelve a configurar un escenario climático complejo, con fuertes contrastes regionales y un impacto directo sobre la evolución de la campaña agrícola.
