Más hacienda a los corrales: los feedlots suben la ocupación al 64% y anticipan mayor oferta de kilos

Impulsados por la alta disponibilidad de hacienda, una relación carne–maíz favorable y expectativas de mejora en los precios, los feedlots cerraron diciembre con un fuerte aumento en los encierres. La ocupación ya supera el 64% de la capacidad instalada.

El movimiento en los corrales volvió a tomar impulso hacia el cierre del año. Según el último informe de la Cámara de Feedlot, el nivel de ocupación de los establecimientos pasó de 61,6% a 64,2% durante diciembre, reflejando un mayor ingreso de hacienda y un cambio de clima en el negocio de la terminación a corral.

Uno de los datos que marca este repunte es el índice de reposición, que se ubicó en 1,18. En términos prácticos, por cada animal que salió con destino a faena ingresaron casi un 20% más a los feedlots, lo que confirma un proceso de recomposición de stock en los corrales.

La composición de los encierres también muestra el perfil del negocio actual: el 55% de la hacienda alojada pertenece a industrias orientadas a la exportación, mientras que el 45% corresponde a frigoríficos que abastecen al mercado interno. Un reparto que refleja el peso creciente de la demanda externa en la dinámica ganadera.

Detrás de este mayor nivel de actividad aparece un factor clave: la abundante oferta de hacienda registrada en diciembre. Los tradicionales remates de fin de año concentraron grandes volúmenes de animales, lo que generó oportunidades de compra para los engordadores a corral. En muchos casos se trató de animales recriados que completaron su ciclo a campo y fueron volcados al mercado.

“De los corrales va a salir hacienda con distintas categorías y con mayor kilaje, lo cual es una señal muy positiva porque se van a aportar más kilos a la oferta”, explicó el feedlotero Juan Eiras, al destacar un fenómeno que el sector viene reclamando desde hace años como clave para mejorar la eficiencia productiva.

A esto se suma un incentivo económico que volvió a inclinar la balanza a favor del encierre: la relación entre el precio de la hacienda y el maíz. Actualmente, con un kilo de animal en pie se pueden comprar alrededor de 14 kilos de cereal, un ratio que mejora la ecuación de costos de los feedlots y hace más atractivo el negocio.

El tercer componente que explica el crecimiento de los encierres es la expectativa de una mejora en los precios ganaderos. Distintos analistas coinciden en que 2026 podría ser un año con menor disponibilidad de hacienda para faena, lo que alimenta la idea de un escenario de valores más firmes hacia adelante.

Con más ocupación en los corrales, mejores relaciones de costos y un mercado que empieza a mirar con optimismo el mediano plazo, los feedlots vuelven a posicionarse como una pieza central en la oferta de carne, anticipando una salida de animales con más peso y una mayor contribución de kilos al sistema productivo.