A solo dos meses del inicio de la campaña comercial 2025/26, la corporación china Cofco avanza a paso firme con embarques de trigo argentino hacia China. Con casi 200.000 toneladas en carpeta, el cereal local se posiciona como una alternativa estratégica en un mercado internacional tensionado por faltantes y precios.
La demanda china por trigo argentino tomó velocidad en el arranque de la campaña 2025/26. La corporación estatal Cofco está a punto de embarcar cerca de 200.000 toneladas del cereal con destino a China, un volumen significativo para una etapa tan temprana del ciclo comercial.
El punto de partida fue histórico: en diciembre pasado se concretó el primer embarque de trigo argentino hacia el gigante asiático, con 65.000 toneladas. A ese envío inicial se sumaron dos embarques más durante enero por un total de 48.963 toneladas, ambos despachados desde el puerto de Quequén, según registros de la agencia marítima Nabsa.
La operatoria continúa activa. En estos momentos, el buque Erena se encuentra cargando 21.680 toneladas de trigo argentino en Quequén, mientras que el KM Shanghai está próximo a cargar otras 40.000 toneladas en el puerto de San Lorenzo. En paralelo, el buque Nan Bei Hu navega rumbo a Quequén para sumar un nuevo embarque de 22.180 toneladas con destino final en China.
Por qué China mira al trigo argentino
Detrás de este fuerte interés hay una combinación de precio y necesidad. El trigo argentino es hoy el más barato del mercado internacional y se presenta como una alternativa forrajera competitiva en un contexto en el que China enfrenta un déficit de granos aptos para alimentación animal.
Según un informe de la oficina del USDA en Pekín, China logró en la campaña 2025/26 una producción estimada de 301,2 millones de toneladas de maíz, impulsada por una mayor superficie sembrada y mejoras tecnológicas. Sin embargo, el dato crítico es que al menos 30 millones de toneladas de ese volumen estarían contaminadas con fumonisinas, lo que limita su uso en nutrición animal.
Esta situación obligó a China a reactivar importaciones de maíz ucraniano y, al mismo tiempo, a buscar fuentes alternativas de granos forrajeros. En ese esquema, el trigo argentino aparece como una opción eficiente y económica, con un valor FOB spot oficial cercano a los 210 dólares por tonelada.
Más trigo en las dietas
El informe del USDA destaca además un cambio relevante en las formulaciones de alimentación animal. Gracias al uso de enzimas como la xilanasa y a la suplementación con aminoácidos, la participación del trigo en las dietas avícolas pasó del 10% tradicional a niveles del 20% o 30%. Incluso, en algunas fórmulas para pollos de engorde, ese porcentaje ya fue superado.
Este cambio tecnológico amplió el margen de sustitución del maíz y potenció la demanda de trigo forrajero, favoreciendo a proveedores competitivos como la Argentina.
Una ventana comercial que se abre
El ritmo de embarques de Cofco confirma que el trigo argentino encontró una ventana comercial estratégica en el mercado chino. Con precios competitivos y un escenario global de ajuste en la oferta de granos forrajeros, la campaña 2025/26 comienza con señales positivas para el cereal argentino, que vuelve a ganar protagonismo en uno de los destinos más exigentes del mundo.
