La cebada vuelve a tomar impulso: suben los precios internacionales impulsados por la demanda forrajera

El mercado global de cebada muestra señales de recuperación tras meses de debilidad. Problemas logísticos en el Mar Negro y mayor demanda para alimentación animal sostienen los precios, aunque las primas de la cebada cervecera siguen bajo presión.

El mercado internacional de cebada comenzó a mostrar señales de recuperación en las últimas semanas, impulsado principalmente por una mayor demanda de grano forrajero que está dando soporte a los precios globales, aun en un contexto de baja actividad del sector maltero y cervecero.

Según informes privados del sector, las dificultades logísticas en la región del Mar Negro —especialmente en Rusia— y problemas productivos en el maíz chino estimularon el uso de cebada como alternativa para alimentación animal, generando una mejora gradual en las cotizaciones.

La demanda forrajera marca el rumbo

El impulso actual del mercado no proviene del consumo cervecero sino del segmento forrajero, que hoy actúa como principal sostén de los valores internacionales.

Mientras la cebada destinada a malteo intenta acompañar esta tendencia alcista, las primas específicas por calidad cervecera continúan reduciéndose debido a la menor actividad industrial y a un mercado global más cauteloso.

A esto se suma una menor predisposición de los productores a vender, fenómeno que contribuye a ajustar la oferta disponible y agrega presión adicional sobre los precios.

Producción mundial estable, comercio en aumento

En su informe mensual de febrero, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) mantuvo sin cambios la estimación de producción mundial de cebada en 153,7 millones de toneladas para el ciclo 2025/26.

Sin embargo, elevó levemente el volumen comercializado a nivel global, con mayores exportaciones previstas desde Argentina, Australia, la Unión Europea, Canadá y Rusia, junto con un incremento de las importaciones de Arabia Saudita y Turquía.

Como resultado, los stocks finales se ajustan apenas por debajo de los 20 millones de toneladas, un nivel considerado suficiente para mantener la estabilidad del mercado en el corto plazo.

Aunque la disponibilidad global continúa siendo holgada, las proyecciones indican que la cosecha 2026/27 podría reducirse en torno a 10 millones de toneladas, sin generar por ahora riesgos de abastecimiento.

Expectativas en el consumo cervecero

Las perspectivas para la cebada maltera dependen en gran medida de la recuperación del consumo de cerveza. El sector apuesta a una mejora durante 2026 impulsada por eventos internacionales de alto impacto, como los Juegos Olímpicos de Invierno y, especialmente, el Mundial de Fútbol que se disputará en América del Norte.

Durante 2025 algunas compañías del sector registraron una leve recuperación del consumo en determinados mercados, mientras continúan inversiones industriales y procesos de innovación orientados a recuperar la demanda.

Clima y logística, factores clave

En Europa, los cultivos invernales evolucionan en general en buenas condiciones, aunque el frío extremo en zonas orientales genera preocupación donde la cobertura de nieve es escasa.

Las bajas temperaturas también afectan la logística exportadora del Mar Negro, dificultando los embarques desde Rusia y Ucrania pese a sus buenas cosechas. Una normalización climática en esa región podría influir posteriormente sobre los precios internacionales.

En América del Norte, el invierno riguroso y focos de sequía generan incertidumbre productiva en Canadá y Estados Unidos, mientras que Australia enfrenta olas de calor que podrían reducir área sembrada y rendimientos respecto de la cosecha récord de 2025.

El escenario argentino

En Argentina, la dinámica comercial refleja el predominio actual de la cebada forrajera. Según datos oficiales al 20 de febrero de 2026, las Declaraciones Juradas de Exportación (DJVE) de la campaña 2025/26 alcanzan:

  • 286.576 toneladas de cebada cervecera
  • 1.999.157 toneladas de cebada forrajera
  • 121.381 toneladas de malta de cebada

La comparación interanual evidencia el cambio del mercado: el año pasado predominaba la cebada cervecera, mientras que actualmente la demanda internacional se orienta con mayor fuerza hacia el uso forrajero, especialmente con destinos en Medio Oriente.

Para la campaña actual, con una superficie estimada en 1,2 millones de hectáreas, la producción argentina se ubicaría cerca de 5,5 millones de toneladas.

Los mejores resultados se registraron en el sur y sudoeste bonaerense, con rindes históricos, mientras que en el sudeste las heladas afectaron calidad y generaron un mayor volumen de mercadería que no alcanzó estándares cerveceros.

Perspectivas

En el corto plazo, el mercado mundial seguirá sostenido por la demanda forrajera, lo que brinda un piso firme a las cotizaciones. Sin embargo, la reducción de bonificaciones por calidad genera preocupación en el sector productivo, ya que podría desalentar inversiones tecnológicas en futuras campañas.

Con oferta global suficiente pero condicionada por factores climáticos y logísticos, la cebada ingresa así en una etapa de mayor equilibrio, donde el consumo animal define el rumbo del mercado mientras la recuperación plena del segmento cervecero aún espera señales más firmes.