Los primeros lotes de arroz y sorgo ya ingresan a cosecha en Entre Ríos, mientras la mayor parte de los cultivos transita las etapas finales del ciclo. El avance aún es lento y los productores monitorean rindes y calidad en un contexto productivo marcado por ajustes en la superficie implantada.
La campaña arrocera 2025/26 avanza hacia su tramo final en Entre Ríos, donde la superficie sembrada alcanzó las 59.000 hectáreas, según el último informe del Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (SIBER).
Actualmente, la mayor parte de los lotes se encuentra entre las fases de llenado de grano y madurez fisiológica, lo que marca el inicio del período de cosecha. En las últimas semanas comenzaron las primeras labores de recolección en distintos puntos de la provincia, aunque el progreso todavía es incipiente.
Los relevamientos a campo indican humedades de grano cercanas al 21%–22%, niveles habituales para esta etapa del ciclo, con una calidad general considerada buena. Sin embargo, los primeros resultados muestran rindes preliminares por debajo de las expectativas en algunas zonas productivas.
A esto se suman daños puntuales ocasionados por episodios de granizo vinculados a las recientes precipitaciones, que podrían afectar los resultados finales en determinados lotes.
El sorgo reduce fuerte su superficie pero inicia la trilla
En paralelo, el sorgo también comienza a mostrar movimiento de cosechadoras. Para la campaña 2025/26, la superficie implantada en Entre Ríos se estima en 55.000 hectáreas, lo que representa una caída interanual del 55% respecto del ciclo previo.
Del total sembrado:
- el sorgo granífero concentra aproximadamente el 56% del área (31.000 hectáreas);
- mientras que el 44% restante (24.000 hectáreas) corresponde a planteos de doble propósito y forrajeros.
Al igual que en el arroz, la mayor parte de los cultivos atraviesa actualmente las etapas de llenado de grano y madurez fisiológica. No obstante, ya comenzaron a cosecharse los primeros lotes, marcando el inicio formal de la trilla del cereal en la provincia.

Un cierre de campaña condicionado por el clima y los costos
El avance gradual de ambas cosechas refleja un escenario productivo heterogéneo, donde el clima reciente permitió completar el desarrollo de los cultivos, aunque dejó impactos localizados y resultados productivos todavía inciertos.
En este contexto, las próximas semanas serán clave para definir los rindes finales y el volumen de producción provincial, especialmente en un año donde las decisiones de siembra estuvieron fuertemente influenciadas por la relación entre costos y precios esperados.
