Argentina puede aumentar 50% su producción de proteína animal en 5 años y llegar a 30 millones de toneladas

En el marco de Expoagro, referentes del sector aseguraron que Argentina tiene potencial para incrementar un 50% su producción de proteína animal en los próximos cinco años. El desafío pasa por transformar granos en carne, leche y huevos con mayor eficiencia, tecnología y valor agregado.

Durante el lanzamiento del Congreso de Nutrición Animal 2026 organizado por la Cámara Argentina de Empresas de Nutrición Animal, especialistas de las principales cadenas productivas coincidieron en que el país cuenta con condiciones para dar un salto significativo en la producción de proteínas animales.

El presidente de la entidad, Alejandro Bravo, planteó un objetivo concreto: pasar de las actuales 20 millones de toneladas anuales —que incluyen carne bovina, porcina, aviar, leche y huevos— a unas 30 millones en un plazo de cinco años. “El desafío es transformar más granos en proteína animal dentro del país, en lugar de exportarlos sin procesar”, señaló.

El planteo se apoya en el fuerte crecimiento agrícola de las últimas décadas. Argentina produce actualmente cerca de 150 millones de toneladas de granos, pero una parte importante se exporta sin agregado de valor. En este contexto, avanzar en la industrialización permitiría generar más empleo, divisas y desarrollo territorial.

El debate reunió a representantes de las distintas cadenas, quienes analizaron oportunidades y desafíos. Desde el sector bovino, Fernando Eluchans destacó que el crecimiento no necesariamente vendrá por aumentar el stock, sino por mejorar la eficiencia productiva, especialmente incrementando los pesos de faena. Según explicó, existe margen para elevar entre 20% y 30% los kilos por animal.

En la cadena porcina, Daniel Fenoglio remarcó el proceso de modernización del sector, con unos 300 productores que concentran el 85% de la producción y operan con niveles tecnológicos de estándar internacional. Además, subrayó el crecimiento del consumo interno y el desafío pendiente de expandir las exportaciones.

Por su parte, desde el sector avícola, Raúl Marsó puso en valor la alta eficiencia del pollo como proteína animal, con índices de conversión cercanos a 1,5 kilos de alimento por kilo producido. No obstante, advirtió sobre desafíos en bioseguridad —especialmente por el riesgo de influenza aviar— y en el acceso a financiamiento para infraestructura.

Uno de los consensos centrales del encuentro fue el rol estratégico de la nutrición animal como herramienta clave para mejorar la eficiencia, reducir costos y avanzar hacia sistemas productivos más sustentables. En esa línea, Gabriel Gualdoni señaló que el contexto actual es resultado de años de inversión, incorporación tecnológica y profesionalización.

El especialista también remarcó que el crecimiento futuro requerirá un cambio de enfoque: pasar de una lógica centrada únicamente en costos a otra basada en eficiencia productiva, donde la calidad de los insumos, la trazabilidad y la innovación tecnológica serán determinantes.

Como parte de esta agenda, el próximo 22 de octubre se realizará en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires el Congreso de Nutrición Animal 2026, bajo el lema “Argentina 2026: El Año de la Proteína Animal”. El evento reunirá a referentes del sector para analizar el escenario global, marcado por una creciente demanda de alimentos y proteínas.

Entre los ejes del congreso se destacan la bioseguridad, la sanidad, la incorporación de nuevas tecnologías, la inteligencia artificial aplicada a la producción y las oportunidades en mercados internacionales.

En un contexto global donde la demanda de proteína animal continúa en expansión, la Argentina aparece con ventajas competitivas claras. Sin embargo, para concretar este potencial será clave avanzar en eficiencia productiva, innovación, reglas claras e incentivos que permitan consolidar al país como un proveedor estratégico de alimentos de alto valor agregado.