A través del Decreto 205/2026, el Gobierno de Javier Milei avanzó con una fuerte reestructuración del Instituto Nacional de Semillas (Inase): eliminó áreas técnicas e históricas, suprimió direcciones clave y concentró funciones estratégicas en fiscalización y registro. Desde el oficialismo aseguran que apunta a “eficientizar” el organismo, mientras en el sector crecen las dudas por el impacto en el control y la capacidad técnica.
El Gobierno nacional formalizó una profunda reestructuración en el Instituto Nacional de Semillas (Inase), el organismo encargado de aplicar la ley de semillas, mediante el Decreto 205/2026. La medida, firmada por el presidente Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo, implica la eliminación de múltiples direcciones y departamentos técnicos, en línea con la política oficial de reducción del Estado.
Según argumentaron fuentes oficiales, el rediseño busca volver “más eficiente” la estructura del organismo sin afectar el personal. Sin embargo, el alcance de los cambios revela una poda significativa en áreas clave tanto técnicas como administrativas.
Entre las principales modificaciones se destaca la eliminación de departamentos históricos como el de Laboratorio de Biotecnología, Control de Calidad Físico, Fisiológico y Sanitario, Certificación Nacional e Internacional de Semillas y Control de Comercio. En paralelo, también se suprimieron áreas administrativas como Tesorería, Programación y Control Presupuestario, y Compras y Contrataciones.
El recorte alcanza además a direcciones completas dentro del organismo. Desaparecen la Coordinación de Relaciones Institucionales, la Dirección de Recursos Humanos, la Dirección de Desarrollo de Semillas y Creaciones Fitogenéticas, la Dirección de Evaluación de Calidad, la Dirección Nacional de Articulación Federal y la Dirección de Oficinas Regionales.
Uno de los puntos más sensibles es la eliminación del área de certificación de semillas, fundamental para garantizar estándares internacionales en exportaciones, lo que obliga ahora a una redistribución de funciones críticas dentro del organismo.
No obstante, el decreto también introduce una fuerte concentración de funciones estratégicas. La Dirección de Fiscalización y la de Registro de Variedades fueron jerarquizadas y pasaron a rango de Direcciones Nacionales (Nivel I), consolidando poder en el control del mercado semillero.
En particular, la nueva Dirección Nacional de Registro de Variedades concentrará la administración del Registro Nacional de Cultivares y del Registro de la Propiedad de Cultivares, en el marco de la Ley 20.247. Además, tendrá un rol clave en la relación con la Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales, un ámbito central en la discusión sobre propiedad intelectual de semillas.

El rediseño también pone el foco en el control interno y la gestión de datos. La Unidad de Auditoría Interna dependerá directamente de la conducción del organismo —hoy a cargo de Martín Famulari— y tendrá la misión de auditar de forma integral bajo normas de la Sindicatura General de la Nación.
En paralelo, se fortalecen las funciones de la Coordinación de Tecnologías de la Información, que asumirá el control sobre la seguridad informática, la integridad de los datos y el desarrollo de planes de contingencia.
La medida se inscribe en una serie de intentos previos del Ejecutivo por reformar el Inase. En 2025, el Gobierno había buscado reducir su autonomía y convertirlo en una dependencia de la Secretaría de Agricultura mediante el Decreto 462/2025, iniciativa que finalmente fue rechazada en el Congreso.
Ahora, con este nuevo decreto, el Ejecutivo avanza en los hechos con un rediseño profundo que reconfigura el funcionamiento del organismo, considerado superavitario y financiado con recursos propios provenientes del sector semillero.
Mientras el oficialismo defiende la medida como parte del proceso de modernización del Estado, en el sector agropecuario persisten interrogantes sobre el impacto real en la capacidad técnica, el control de calidad y el cumplimiento de estándares internacionales en la industria de semillas.
