Conflicto por el flete de granos: el gasoil ya absorbe hasta el 65% del costo y crecen las protestas

Transportistas de todo el país intensifican las protestas en plena cosecha gruesa: denuncian que el fuerte aumento del gasoil vuelve inviable la actividad y rechazan subas tarifarias por debajo del 30%.

El conflicto por el transporte de granos escala en distintos puntos del país en un momento crítico de la campaña agrícola. Transportistas denuncian que las recientes subas del gasoil ya consumen entre el 60% y el 65% del valor del flete, una situación que consideran insostenible y que derivó en protestas, asambleas y cortes parciales en rutas clave.

La medida de fuerza se profundizó luego de que el sector rechazara una propuesta de incremento del 10% en las tarifas impulsada por acopiadores y productores. Desde el lado de los camioneros, la postura es firme: aseguran que necesitan al menos un 30% de actualización para cubrir costos y retomar la actividad con normalidad.

El conflicto se da en un contexto de desregulación del sistema tarifario. Tras la disolución de la mesa interjurisdiccional nacional, los valores quedaron sujetos a la libre oferta y demanda, trasladando las negociaciones a mesas provinciales que actualmente se encuentran estancadas. Esto generó una fuerte dispersión de precios y, según denuncian los transportistas, el pago de tarifas por debajo de los valores de referencia.

Uno de los puntos más críticos se registra en Ingeniero White, acceso al puerto de Bahía Blanca, donde camioneros bloquean parcialmente el ingreso a la playa común, generando demoras en el circuito logístico. La situación impacta directamente en la exportación de granos, al tratarse de un nodo estratégico.

Las protestas se replican en múltiples localidades, entre ellas Bahía Blanca, Quequén, Necochea, Tres Arroyos, Tandil, Balcarce, Ayacucho, Maipú, Las Armas y Pehuajó, además de distintos tramos de la ruta 5. En algunas zonas incluso se reportaron incidentes, con daños a camiones y pérdida de carga.

También en el sur de Córdoba se multiplicaron las asambleas, con focos en Huinca Renancó, Buchardo, Laboulaye, La Carlota y Vicuña Mackenna, donde los transportistas exigieron una recomposición urgente de tarifas frente al impacto del combustible.

“Estamos en la ruta porque esto ya no da para más. El combustible se llevó todo: entre el 60% y el 65% del flete se nos va ahí”, afirmó Carlos Geneiro, secretario general de la Unión Nacional de Transportistas y Afines de la República Argentina (Untra).

Desde el sector empresario reconocen la tensión, aunque advierten sobre los riesgos de aplicar aumentos elevados en el actual contexto económico. “Ofrecimos un 10% y revisar en diez días. Incrementos mayores podrían generar distorsiones en toda la cadena”, señaló Daniel Asseff, asesor de la Federación de Acopiadores.

En la última reunión realizada en La Plata no se alcanzó un acuerdo. Mientras los transportistas reclamaban en promedio un 15%, los acopiadores mantuvieron su oferta del 10%. En paralelo, la Federación de Transportadores Argentinos (Fetra) difundió una actualización del 13,16%, aunque sectores autoconvocados la consideran insuficiente y plantean subas de entre 30% y 40%.

La estructura de costos refleja la magnitud del problema: además del combustible, que explica la mayor parte del gasto, se suman costos laborales (entre 10% y 20%) y otros costos operativos. Según estimaciones del sector, en un flete de unos $3 millones, el margen final resulta mínimo tanto para el propietario como para el chofer.

En lo que va de 2026, el gasoil acumula subas de entre el 25% y el 30%, impulsadas en gran parte por el aumento del precio internacional del petróleo, que ronda los US$110 por barril. Este escenario presiona aún más sobre la rentabilidad del transporte y pone en jaque la logística en plena cosecha.

Sin una solución a la vista, el conflicto amenaza con profundizarse y afectar el normal flujo de granos hacia los puertos, con impacto directo en toda la cadena agroindustrial.