El INTA presentó Beatriz INTA, un nuevo cultivar de cebada cervecera que combina alto potencial de rendimiento, excelente calidad y el mejor comportamiento a bajas temperaturas, posicionándose como una alternativa clave para productores.
En un contexto de creciente demanda por materiales más eficientes, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria presentó una nueva variedad de cebada cervecera que promete mejorar la productividad del cultivo en Argentina. Se trata de Beatriz INTA, un cultivar de ciclo intermedio-largo que se destaca por su alto rendimiento, estabilidad y destacada tolerancia al frío.
La cebada cervecera ocupa un lugar estratégico dentro de los sistemas productivos, no solo por su aporte a la diversificación, sino también porque permite anticipar la siembra de cultivos de segunda. En la última campaña, el cultivo superó las 1,3 millones de hectáreas y alcanzó una producción superior a las 5 millones de toneladas.
Según explicó Fernando Giménez, coordinador del Programa de Cereales y Oleaginosas del INTA, “Beatriz INTA combina excelente calidad, muy buena sanidad y el mejor comportamiento a frío en estado vegetativo del mercado”, lo que la convierte en una opción competitiva tanto para producción de grano como para silaje de planta entera.
Calidad y rendimiento superior
Uno de los principales atributos de esta nueva variedad es su potencial productivo, que supera al de los cultivares más sembrados actualmente. Además, presenta granos de gran tamaño y alto peso hectolítrico, cumpliendo con los exigentes estándares de la industria maltera.
A diferencia de otros cultivos, la cebada mantiene su identidad varietal hasta la industrialización, por lo que la incorporación de nuevos materiales representa una oportunidad estratégica para toda la cadena.
Sanidad y adaptación al ambiente
En cuanto a su perfil sanitario, Beatriz INTA muestra buen comportamiento frente a las principales enfermedades foliares. Es moderadamente resistente a mancha en red y presenta un desempeño destacado frente a escaldadura y mancha borrosa, lo que permite reducir la necesidad de aplicaciones de fungicidas.
Otro diferencial clave es su tolerancia al frío en etapas vegetativas, una característica especialmente relevante en sistemas de siembra directa, donde las heladas pueden generar pérdidas de biomasa y afectar el desarrollo del cultivo. Además, con una altura promedio de 90 centímetros y buen comportamiento al vuelco, ofrece estabilidad hasta la cosecha.

Claves de manejo
Para maximizar su rendimiento, desde el INTA recomiendan ajustar las fechas de siembra según la región. En el sudoeste y sudeste de Buenos Aires, las fechas óptimas se ubican hacia mediados de junio, mientras que en el norte de la región pampeana se aconseja sembrar a comienzos del mes.
Asimismo, el cultivar presenta una excelente respuesta a la fertilización nitrogenada, especialmente en planteos forrajeros, donde puede generar márgenes competitivos en función de los costos logísticos y de insumos.
Con este lanzamiento, el INTA suma una nueva herramienta tecnológica para el productor, orientada a mejorar la eficiencia, la estabilidad y la competitividad de la cebada cervecera en los distintos ambientes productivos del país.
