Biodiésel: el segundo producto de exportación más relevante quedó afuera del acuerdo comercial con Estados Unidos

Mientras la carne bovina argentina tendrá en 2026 una oportunidad comercial en Estados Unidos gracias a un cupo temporario de exportación, el biodiésel —segundo ítem en importancia dentro de la canasta exportadora— quedó excluido de las negociaciones bilaterales entre los gobiernos de Javier Milei y Donald Trump, reavivando una vieja disputa comercial.


Una oportunidad para la carne, un cierre para el biodiésel

El acuerdo alcanzado con Estados Unidos habilitó un cupo temporal de 80.000 toneladas de carne vacuna argentina, lo que representa una señal positiva para el sector cárnico nacional. Sin embargo, el beneficio no se extendió a otros complejos agroindustriales estratégicos.

El biodiésel, producto clave de la cadena de valor de la soja, quedó fuera de la agenda bilateral, a pesar de que en Estados Unidos el consumo del biocombustible se encamina a un repunte con la implementación del nuevo régimen de promoción impulsado por la administración Trump.


Un mercado que supo ser clave para la Argentina

A partir de 2015, las exportaciones argentinas de biodiésel hacia Estados Unidos comenzaron a crecer de manera sostenida, alcanzando un pico de 1.138 millones de dólares en 2016. Ese mismo año, los fabricantes estadounidenses del biocombustible iniciaron fuertes presiones para bloquear el ingreso del producto argentino.

El conflicto escaló a comienzos de 2018, durante la primera presidencia de Trump, cuando se aplicaron derechos antidumping y compensatorios que, en la práctica, volvieron inviable la exportación de biodiésel argentino al mercado estadounidense. Esa restricción continúa vigente hasta la actualidad.


Expectativas frustradas en las negociaciones bilaterales

Cuando en 2025 se anunciaron nuevas negociaciones entre Argentina y Estados Unidos, el sector agroindustrial local se ilusionó con la posibilidad de reabrir el mercado a través de una cuota de exportación de biodiésel, similar a la que hoy existe con la Unión Europea.

Sin embargo, ese escenario finalmente no se concretó y el biodiésel volvió a quedar relegado, pese a su relevancia económica y estratégica para la cadena sojera argentina.


Riesgos también en el mercado europeo

El panorama se torna aún más complejo al considerar la situación en Europa. Además de no lograr avances en Estados Unidos, ahora la Argentina enfrenta el riesgo de perder el mercado europeo, luego de que la Comisión de la Unión Europea (UE-27) avanzara en un cambio normativo destinado a bloquear el ingreso de biodiésel elaborado a partir de aceite de soja.

De implementarse plenamente esta medida, el impacto sería significativo para la industria local, que ya enfrenta un escenario restrictivo en sus principales destinos de exportación.


Un futuro incierto para el biodiésel argentino

Por el momento, ni el biodiésel ni el aceite de soja argentino tienen lugar en el mercado estadounidense. Aunque algunos analistas no descartan que, a largo plazo, EE.UU. pueda importar aceite para elaborar biodiésel localmente, el escenario actual sigue siendo adverso para la industria nacional.