Las DJVE de girasol ya superan las 750.000 toneladas entre semilla y aceite en la campaña 2025/26. Con precios FOB en suba y el Mar Negro bajo tensión, Argentina se afirma como proveedor clave en el mercado internacional.
La campaña 2025/26 de girasol avanza con señales claras de fortaleza comercial. Las Declaraciones Juradas de Ventas Externas (DJVE) reflejan un fuerte dinamismo tanto en semilla como en aceite, en un contexto internacional marcado por escasez de oferta y severas complicaciones logísticas en la región del Mar Negro.
Hasta el momento, las DJVE de semilla de girasol alcanzan 528.986 toneladas, mientras que las correspondientes a aceite de girasol suman 223.943 toneladas, cifras que confirman el creciente protagonismo del complejo girasolero argentino en el comercio exterior.
La industria también se vuelca a exportar semilla
La magnitud del fenómeno quedó expuesta esta semana con un dato poco habitual: Aceitera General Deheza (AGD), una de las principales procesadoras del país, registró un embarque de 48.000 toneladas de semilla de girasol, con destino de exportación en marzo próximo.
El movimiento refleja la fuerte presión de la demanda internacional, que está empujando a los originadores a buscar mercadería en la Argentina ante la falta de alternativas confiables.
Precios FOB en alza
La búsqueda intensa de girasol argentino también se traduce en precios FOB firmes y en ascenso. Según los valores oficiales de la Secretaría de Agricultura, el aceite de girasol en bruto a granel cotiza actualmente en 1.319 dólares por tonelada, por encima de los 1.208 y 1.212 dólares registrados uno y dos meses atrás.
En el caso de la semilla de girasol, el FOB se ubica en 470 dólares por tonelada, frente a los 450 dólares observados en los meses previos.

El Mar Negro, en el centro de la escena
El trasfondo internacional explica buena parte de este escenario. Los ataques rusos a buques comerciales y puertos ucranianos en la zona del Mar Negro generaron un clima de fuerte incertidumbre entre los principales países importadores de aceite de girasol.
A esto se suma la posibilidad de que Rusia restrinja el acceso a sus puertos a embarcaciones que hayan operado previamente en terminales ucranianas, una medida que podría agravar aún más la originación del aceite proveniente de Ucrania, uno de los grandes jugadores del mercado.
Argentina gana lugar como proveedor confiable
En este contexto de tensión geopolítica, Argentina se consolida como un proveedor seguro y previsible, tanto de semilla como de aceite de girasol, justo cuando el país se encamina a una cosecha abundante.
Según estimaciones de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la producción de girasol alcanzaría 5,80 millones de toneladas en la campaña 2025/26, frente a los 5,00 millones del ciclo anterior, un crecimiento que llega en el momento justo para capitalizar la demanda global.
