El Gobierno bonaerense extendió la emergencia y/o desastre agropecuario en dos distritos del sudoeste de la provincia debido a la persistencia de los daños provocados por las inundaciones, otorgando beneficios impositivos y crediticios a los productores afectados.
Tras un 2025 marcado por graves problemas climáticos en gran parte del territorio bonaerense, el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires resolvió prorrogar la emergencia agropecuaria en los partidos de Guaminí y Coronel Suárez. La medida fue oficializada mediante el Decreto N° 1/2026, firmado por el gobernador Axel Kicillof y publicado en el Boletín Oficial.
La prórroga tendrá vigencia desde el 1° de septiembre de 2025 hasta el 28 de febrero de 2026 y alcanza a las mismas zonas que ya habían sido incluidas en la declaración original a través del Decreto N° 1180/25. En Coronel Suárez comprende las circunscripciones III, IV, V, X, XI, XII y XIV, mientras que en Guaminí abarca las circunscripciones II, III, IV, V, VI, VII, VIII y IX.
Según lo establecido en los considerandos del decreto, la decisión se fundamenta en la continuidad de una situación crítica generada por un fenómeno natural adverso de carácter extraordinario, que sigue impactando de manera directa sobre la producción y la capacidad productiva de los establecimientos rurales.
Informes técnicos, relevamientos en campo e imágenes satelitales confirmaron que los daños provocados por las inundaciones persisten, lo que justifica la extensión del estado de emergencia y/o desastre agropecuario en ambas zonas.
Entre los principales beneficios para los productores afectados se destaca la exención total o parcial del impuesto Inmobiliario Rural, de acuerdo con el grado de afectación de cada explotación. Aquellos establecimientos declarados en situación de desastre podrán acceder a la exención total, mientras que los comprendidos en emergencia contarán con reducciones parciales.

Además, la prórroga habilita el acceso a beneficios crediticios previstos en la Ley N° 10.390, con la intervención del Banco de la Provincia de Buenos Aires, lo que permitirá mejorar las condiciones de financiamiento para acompañar la recuperación productiva.
Con esta medida, la Provincia busca sostener el apoyo al sector agropecuario del sudoeste bonaerense, una de las regiones más castigadas por el exceso hídrico, y brindar herramientas que ayuden a mitigar el impacto económico de las inundaciones sobre la actividad rural.
