La campaña 2025/26 de girasol marca un hito productivo en Córdoba, con una superficie sembrada récord de 240 mil hectáreas y una producción estimada en 584 mil toneladas, tres veces por encima del promedio histórico. Impulsado por mejores márgenes y cambios en la rotación agrícola, el cultivo se consolida como una alternativa rentable y estratégica para la provincia, que además se posiciona como uno de los principales polos industriales del país.
La provincia de Córdoba atraviesa una campaña histórica para el girasol. Según estimaciones del Departamento de Información Agronómica de la Bolsa de Cereales de Córdoba (DIA-BCCBA), el ciclo 2025/26 alcanzaría niveles récord tanto en superficie sembrada como en producción, consolidando el crecimiento sostenido que viene mostrando la oleaginosa en los últimos años.
Tradicionalmente, Córdoba sembraba unas 70 mil hectáreas por campaña, con una producción promedio cercana a las 156 mil toneladas y rindes de 20,8 quintales por hectárea. Sin embargo, el escenario productivo cambió de manera significativa en las últimas campañas. Para el actual ciclo se implantaron casi 240 mil hectáreas, mientras que la producción alcanzaría las 584 mil toneladas, triplicando los valores históricos provinciales.

El avance del girasol responde a varios factores. Por un lado, la aparición de la chicharrita redujo la superficie destinada al maíz, especialmente en el norte cordobés, favoreciendo la incorporación de cultivos alternativos. Por otro, la mejora relativa de precios frente a soja y maíz permitió mejorar los márgenes económicos y potenciar su adopción dentro de las rotaciones agrícolas.
Un impacto económico récord
El crecimiento productivo también se refleja en el valor económico generado. Hasta la campaña 2023/24, el Valor Bruto de la Producción (VBP) del girasol en Córdoba promediaba USD 60,7 millones. Con la expansión del cultivo desde el ciclo 2024/25, ese indicador creció un 325%.
Para la campaña 2025/26, el VBP alcanzaría los USD 275 millones, el máximo registro histórico, impulsado por el fuerte incremento del volumen producido y un precio FOB estimado cercano a USD 470 por tonelada.
Córdoba gana peso industrial
Además del crecimiento agrícola, Córdoba fortalece su rol en la transformación industrial del girasol. En Argentina, la mayor parte de la producción se destina a la molienda para la obtención de aceite y pellets, productos orientados tanto al mercado interno como a la exportación.
La empresa Aceitera General Deheza (AGD), ubicada en la localidad homónima, es la única industria provincial dedicada a procesar girasol, con una capacidad diaria de 2.200 toneladas, equivalente a entre 480 mil y 500 mil toneladas anuales.
Actualmente, Córdoba industrializa en promedio unas 460 mil toneladas por campaña, lo que representa cerca del 14% del total nacional. Buenos Aires lidera el procesamiento con el 54%, seguida por Santa Fe con el 30%.
De acuerdo con proyecciones internacionales, Argentina podría industrializar 5,3 millones de toneladas de girasol en el ciclo 2025/26. Manteniendo su participación histórica, Córdoba podría alcanzar unas 735 mil toneladas transformadas, reforzando su posicionamiento dentro de la cadena agroindustrial.
En términos de subproductos, la provincia produce en promedio 192 mil toneladas de aceite y 172 mil toneladas de pellets por campaña, equivalentes al 14% y 12% del total nacional respectivamente.
Mejora la rentabilidad del cultivo
El contexto productivo también mejora los resultados económicos para los productores. Con un rendimiento provincial estimado en 24,6 qq/ha y un precio disponible proyectado de USD 414,4 por tonelada, la rentabilidad del girasol alcanzaría el 10,6% en la campaña 2025/26, superando en 6,5 puntos porcentuales al ciclo anterior.
De esta manera, el girasol se posiciona nuevamente como un cultivo competitivo dentro del esquema agrícola cordobés, combinando estabilidad agronómica, demanda industrial y mejores perspectivas económicas.
