Cosecha gruesa y puertos al límite: la cadena cerealera busca frenar la pelea por cupos de descarga

Corredores y exportadores se reunieron en Rosario para desactivar el conflicto por cupos en operaciones forward. Mientras tanto, crece la polémica por las nuevas reglas provinciales para el ingreso de camiones a los puertos.

Con la cosecha gruesa a la vuelta de la esquina, la logística volvió a convertirse en el punto más sensible del negocio granario. Este martes, en la sede de la Bolsa de Comercio de Rosario, se sentaron frente a frente corredores y exportadores para evitar que escale la tensión por un tema que ya genera malestar en el interior productivo: la falta de cupos de descarga en puertos para mercadería ya vendida.

Del encuentro participaron representantes del Centro de Corredores de Cereales, de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y del Centro de Exportadores de Cereales (CEC). El objetivo fue claro: descomprimir el conflicto antes de que derive en un cruce público como el del año pasado.

Forward vendidos, pero sin turno para descargar

El reclamo central gira en torno a operaciones forward —donde el precio se pacta hoy y la entrega se realiza más adelante— que, llegada la fecha, no reciben cupo de descarga en terminales portuarias.

Productores, acopios y cooperativas advierten que la demora implica sobrecostos logísticos, gastos de mantenimiento y, sobre todo, retrasos en el cobro. Desde el corretaje también señalan que, en algunos casos, se ofrecen turnos condicionados a aceptar descuentos en el pago.

Mientras tanto, en los acopios comienzan a acumularse contratos vencidos sin poder concretar la entrega física.

A diferencia de 2025, cuando la disputa escaló con comunicados de alto voltaje, esta vez el sector optó por el diálogo preventivo. Según coincidieron fuentes de las distintas partes, la reunión transcurrió en un clima constructivo, con planteos firmes pero sin ruptura.

El consenso alcanzado giró en torno a dos ejes: mayor previsibilidad informativa por parte de los compradores y cumplimiento de los compromisos asumidos, en el marco del libre comercio que rige la operatoria granaria.

Nuevas reglas para camiones: más dudas que certezas

En paralelo, la logística sumó un nuevo capítulo con la decisión del gobierno santafesino de modificar el esquema de asignación de cupos para camiones.

El sistema pasará de otorgar turnos por día a franjas horarias específicas, un cambio que apunta a ordenar el tránsito hacia los puertos del Gran Rosario en plena campaña. Sin embargo, la medida generó resistencias, sobre todo entre acopios y corredores, que temen mayores riesgos de incumplimientos y demoras en el circuito comercial.

Desde las terminales portuarias y la industria aceitera, en cambio, hubo respaldo conceptual, aunque con pedidos de flexibilidad en la implementación para no afectar la fluidez de mercadería en plena llegada masiva de granos.

El presidente de CIARA-CEC, Gustavo Idígoras, sostuvo tras el encuentro que el esquema no es objetado en términos generales, pero pidió que la aplicación sea “paulatina y progresiva” para facilitar la adaptación del sistema.

Nueva ronda con el gobierno

La discusión continuará este viernes a las 10 en la Bolsa rosarina, donde empresarios del sector se reunirán con funcionarios provinciales para revisar los alcances de la medida y ajustar detalles operativos.

Ese mismo día, el secretario de Coordinación provincial, Cristian Cunha —impulsor de la iniciativa— mantendrá encuentros con transportistas y representantes gremiales. Además, la propuesta será presentada la próxima semana en Expoagro.

El trasfondo es claro: en un negocio de márgenes ajustados, donde los costos logísticos pesan cada vez más y los precios internacionales no deslumbran, conseguir descarga en tiempo y forma puede definir la rentabilidad de una operación.

Con la cosecha gruesa a punto de intensificarse, la cadena cerealera busca evitar que la logística se transforme en el cuello de botella de la campaña. La clave estará en la coordinación entre privados y el Estado para que la solución no termine generando nuevos problemas.