Cosecha récord y agro dólares: qué esperan Miazzo, Melconian y Di Stéfano para el campo en 2026

Con una campaña gruesa que podría superar las 154 millones de toneladas y una ganadería en fase expansiva, el agro se perfila como motor de divisas en 2026. En el Foro Económico de Expoagro 2026 edición YPF Agro, los economistas David Miazzo, Carlos Melconian y Salvador Di Stéfano analizarán un escenario de volumen récord, márgenes ajustados en agricultura y fuerte impulso ganadero.

El 2026 se perfila como un año bisagra para los agronegocios. Con una campaña gruesa que, según proyecciones de la Bolsa de Comercio de Rosario, podría superar las 154 millones de toneladas, el complejo agroindustrial estaría en condiciones de generar cerca de US$50.000 millones en exportaciones.

Sin embargo, el escenario no es homogéneo. “Será un año de volumen récord, pero con rentabilidad asimétrica”, anticipó David Miazzo. Mientras la agricultura “correrá para mantener el margen”, la ganadería podría capitalizar mejores precios y condiciones externas.

Agricultura: mucho volumen, márgenes finos

En el frente agrícola, los precios internacionales de los commodities se mantienen estables o levemente por debajo del año pasado. Sin un “viento de cola” marcado, pero con un contexto que permite trabajar, los márgenes dependerán de la relación insumo-producto y de la evolución de costos como fertilizantes.

La lupa también estará puesta en la política tributaria. Las expectativas de nuevas rebajas en los derechos de exportación podrían influir en el ritmo de comercialización. Según Miazzo, parte del mercado podría retener granos a la espera de más alivio fiscal, lo que obligará al Gobierno a gestionar cuidadosamente los tiempos de liquidación.

Melconian, en cambio, fue más cauto sobre nuevas reducciones impositivas: consideró que el esfuerzo fiscal realizado en 2025 ya fue significativo.

Ganadería: precios firmes y demanda externa

Del otro lado del mostrador, la ganadería aparece como el sector con mejores perspectivas de rentabilidad. La combinación de oferta restringida y demanda sostenida desde China y Estados Unidos sostiene valores firmes.

Di Stéfano calificó el momento como “bisagra” y llamó a invertir para incrementar la retención de vientres y garantizar una producción superior a los 15 millones de terneros anuales. “Los precios no van a bajar”, sostuvo, y remarcó que la oportunidad es ahora.

Agro dólares y estabilidad macro

El ingreso de divisas del complejo agroexportador podría convertirse en un pilar central para la estabilidad macroeconómica. “El panorama de acumulación de dólares es el mejor desde 2021”, evaluó Miazzo, quien consideró que el flujo genuino de exportaciones dará margen al Gobierno para continuar el ordenamiento fiscal y cambiario.

Melconian coincidió en que el campo viene cumpliendo un rol clave en la generación de reservas, aunque advirtió que el desafío de fondo sigue siendo quebrar la inercia inflacionaria y reactivar la economía real.

Inversión privada y RIMI

En este contexto, la inversión privada asoma como protagonista. Tasas más razonables, mayor previsibilidad y herramientas como el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI) podrían dinamizar la compra de maquinaria, tecnología y ampliaciones productivas.

Para Miazzo, 2026 podría ser “el mejor año para invertir en el agro en los últimos cinco o seis años”. La combinación de caja disponible, acceso al crédito y señales macro más claras genera un escenario favorable, aunque con desafíos en la rentabilidad agrícola y la dinámica comercial.

Con cosecha récord, ganadería firme y expectativas de estabilidad, el agro vuelve a ubicarse en el centro de la escena económica. El interrogante será si el volumen histórico logra traducirse en márgenes sostenibles y en una nueva ola de inversión productiva.