El girasol pisa el acelerador: la cosecha se adelanta y los rindes superan los promedios históricos

Con casi el 22 % del área ya recolectada y un fuerte adelanto frente al promedio de los últimos años, el girasol muestra números alentadores. Los rindes se mantienen altos en todo el país y el NEA está a punto de cerrar una campaña récord.

La cosecha de girasol comienza a ganar ritmo en el mapa agrícola argentino. Con un avance del 21,9 % del área apta, la recolección mostró un salto intersemanal de 5,6 puntos porcentuales y se ubica 12 puntos por encima del promedio de las últimas cinco campañas, un indicador claro de la dinámica que está mostrando la actual temporada.

En materia de productividad, los resultados siguen siendo sólidos. El rendimiento promedio nacional se sostiene en 22,6 quintales por hectárea, mientras que los valores regionales se mueven en una franja que va de los 20 a los 30 qq/Ha. En todos los casos, los registros están por encima de las medias históricas zonales, consolidando un escenario positivo para el cultivo.

El NEA es, por ahora, la región más avanzada. Allí la cosecha se encuentra próxima a completarse y el rinde promedio apunta a convertirse en el más alto de toda la serie histórica relevada por la PAS, lo que posiciona a la zona como una de las grandes protagonistas de la campaña girasolera.

En los lotes que aún permanecen en pie, el estado general del cultivo continúa siendo mayormente favorable. Si bien un 18,4 % del área muestra signos de déficit hídrico, especialmente en sectores del oeste y sur del área agrícola, la mayor parte del girasol atraviesa etapas decisivas con buen respaldo agronómico. De hecho, el 63,7 % de la superficie se encuentra entre floración y llenado de grano, con más del 80 % de los cuadros en condición de Normal a Excelente.

Con este panorama, y a la espera de que la cosecha se generalice en el centro del área agrícola, las proyecciones productivas se mantienen firmes. La estimación nacional continúa en 5,8 millones de toneladas, apoyada en el buen desempeño de los rindes y en el buen estado sanitario y fenológico del cultivo.