El precio del maíz argentino volvió a caer en el mercado disponible y tocó valores mínimos en términos reales desde 2018. La fuerte llegada de mercadería a los puertos del Gran Rosario presionó las cotizaciones, aunque el crecimiento de la demanda interna está evitando un desplome mayor en el mercado del cereal.
El mercado del maíz atraviesa un momento de fuerte presión de oferta en la Argentina. En los últimos siete días se descargaron alrededor de 800.000 toneladas en los puertos del Gran Rosario, un volumen que equivale a 2,6 veces el promedio registrado en la primera semana de marzo durante los últimos cinco años.
Esa “avalancha” de mercadería impactó directamente en los precios del cereal. Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, el sector exportador venía ofreciendo cerca de 180 dólares por tonelada para maíz con entrega inmediata durante las tres semanas anteriores. Sin embargo, en los últimos días las propuestas comenzaron a generalizarse unos 10 dólares por tonelada por debajo de ese nivel.
La caída llevó a que la pizarra del mercado en Rosario registre valores mínimos en términos reales desde enero de 2018, si se ajustan por inflación. Además, comparado con otros años, la presión estacional de cosecha llegó mucho antes y con mayor intensidad.
Más oferta y presión logística
El escenario actual está fuertemente condicionado por el volumen disponible. Para esta campaña se estima una oferta exportable de maíz argentino cercana a los 40 millones de toneladas, por encima del promedio de 34,3 millones registrado en los últimos cinco años.
Este incremento plantea desafíos tanto comerciales como logísticos. Mientras muchos productores están vendiendo maíz para generar liquidez, el sector exportador intenta programar la mayor cantidad posible de embarques durante el primer semestre del año.
El objetivo es anticiparse a un factor clave que podría impactar en el mercado internacional: la entrada de la cosecha brasileña. A partir de julio, Brasil comenzará a exportar un volumen muy importante del cereal.

La demanda interna sostiene los precios
A pesar de la presión bajista, los precios del maíz no se derrumbaron completamente. Según analistas del mercado, el crecimiento de la demanda interna está actuando como un factor de contención.
El mayor poder de compra de los consumos domésticos, especialmente de la ganadería, está ayudando a sostener los valores FAS del cereal en el mercado argentino.
Este factor resulta clave en un contexto donde el país enfrenta una gran disponibilidad de maíz y una competencia creciente en el comercio internacional.
El impacto de Brasil en el mercado
El principal riesgo para los precios aparece en el segundo semestre del año. Las proyecciones indican que Brasil podría contar con una oferta exportable de maíz cercana a las 46,5 millones de toneladas en la actual campaña, el volumen más alto desde el ciclo 2022/23.
Esa expectativa ya se refleja en el mercado de futuros. En el mercado A3 Mercados, el contrato Maíz Rosario julio de 2026 cotiza por debajo del contrato abril del mismo año.
Además, el interés abierto del contrato de julio duplica al de abril, lo que evidencia una mayor cobertura de precios por parte de los operadores ante el temor de una caída adicional en las cotizaciones cuando el maíz brasileño comience a ingresar con fuerza al mercado global.
