La implantación de soja avanza a buen ritmo a nivel nacional y alcanza el 93,9% del área proyectada para la campaña 2025/26. Sin embargo, los excesos hídricos en el NEA y en el centro-norte de Santa Fe generan demoras, mientras comienzan a aparecer señales de falta de humedad en zonas productivas clave.
La siembra de soja continúa avanzando en todo el país y ya cubre el 93,9% del área estimada para la campaña 2025/26. A pesar del alto nivel de progreso, las labores se ven condicionadas por excesos hídricos en el NEA y en el centro-norte de Santa Fe, donde las lluvias persistentes dificultan el ingreso de las máquinas a los lotes.
En paralelo, a nivel nacional se observa un aumento intersemanal de 11,7 puntos porcentuales en la condición hídrica Regular/Sequía. No obstante, este deterioro en la humedad de los suelos todavía no impacta de manera directa en el estado de los cultivos, ya que el 95% de la soja implantada mantiene una condición Normal/Buena.
En el caso de la soja de primera, entre el 15% y el 30% del área sembrada en los núcleos productivos y en el Norte de La Pampa–Oeste de Buenos Aires ya ingresó en el período crítico de definición de rendimiento. Particularmente en esta última región, comienza a evidenciarse la falta de humedad en el perfil del suelo, por lo que serán necesarias nuevas precipitaciones para sostener el potencial productivo.

Por su parte, la soja de segunda muestra un desarrollo acorde al calendario. Actualmente, el 60% del área implantada se encuentra en la etapa de diferenciación de nudos, una fase clave para la futura formación de vainas.
Así, el panorama de la soja combina un alto grado de avance de siembra con señales de alerta climática. Mientras el cultivo conserva, en general, una condición favorable, la evolución de las lluvias en las próximas semanas será determinante para sostener las expectativas de rendimiento en la campaña 2025/26.
