En las últimas dos semanas la siembra de sorgo granífero avanzó con fuerza y alcanzó el 83,3% de las 900.000 hectáreas proyectadas. Aunque persisten demoras en el NEA y NOA por excesos de lluvias, el cultivo mantiene un estado general entre Bueno y Normal y los primeros lotes ya ingresan en floración.
La implantación de sorgo granífero registró un fuerte avance en los últimos quince días, con un progreso de 15,4 puntos porcentuales que permitió alcanzar el 83,3% del área prevista para la campaña, estimada en unas 900.000 hectáreas a nivel nacional.
Sin embargo, las labores continúan mostrando retrasos en el NEA y el NOA, donde las precipitaciones recientes siguen limitando el acceso de la maquinaria a los lotes. Estas zonas concentran la mayor parte de las demoras y condicionan el ritmo final de la siembra.

En el resto del área agrícola, el panorama es más alentador. Los primeros lotes implantados ya comienzan a transitar la etapa de floración, una fase clave para la definición del rendimiento. Si bien se observa una incipiente disminución en la oferta hídrica, el cultivo mantiene un desarrollo adecuado y una condición general que se ubica entre Buena y Normal.
Este escenario permite sostener expectativas favorables para el sorgo, que vuelve a posicionarse como una alternativa estratégica dentro de las rotaciones agrícolas, especialmente por su resistencia a condiciones climáticas más restrictivas y su versatilidad productiva.
De todos modos, la evolución del clima en las próximas semanas será determinante para consolidar el potencial de los lotes más adelantados, en un contexto donde la disponibilidad de humedad comienza a ser un factor de atención en algunas regiones productivas.
