La soja de primera entra en días decisivos en la región núcleo: sube al 20% el área regular a mala, pero llegaron lluvias clave

En pleno período crítico, la soja de primera volvió a deteriorarse en la región núcleo y ya el 20% de los lotes se ubica en condición regular a mala. Las lluvias de las últimas horas trajeron alivio parcial y reavivan expectativas, aunque el daño acumulado deja ganadores y perdedores.

La campaña de soja atraviesa días determinantes en la región núcleo. En medio del período crítico de definición de rindes, el cultivo volvió a mostrar señales de deterioro: el área con lotes de condición regular a mala trepó al 20%, cinco puntos porcentuales más que la semana previa, como consecuencia del estrés térmico e hídrico acumulado.

Sin embargo, el escenario comenzó a cambiar en las últimas horas. El desplazamiento del centro de alta presión permitió el regreso de las lluvias sobre buena parte del área agrícola central y los pronósticos anticipan nuevas tormentas para los próximos días, lo que abre una ventana de oportunidad para frenar el deterioro.

Semana con lluvias intermitentes y alivio parcial

Durante este jueves se esperan chaparrones y tormentas aisladas en la región. A partir del lunes, el ingreso de un frente frío volvería a generar precipitaciones, principalmente sobre el oeste, mientras que hacia el miércoles aumentaría nuevamente la probabilidad de lluvias aisladas en toda la región GEA.

“La convalidación de estos pronósticos significaría el comienzo de una normalización del patrón pluvial de febrero”, explicó el consultor Christian Elorriaga, aunque advirtió que la distribución seguirá siendo irregular.

Soja de primera: rindes en definición y daño creciente

El deterioro de la soja de primera se intensifica semana a semana. Actualmente, el 42% de los lotes se mantiene en buen estado, un 35% en condición muy buena y apenas un 3% en estado excelente. En cuanto a los estadios fenológicos, el 75% del cultivo se encuentra en fructificación (R3 a R5), un 15% inició la formación de semilla (R5) y el 10% restante continúa en floración (R2).

Las zonas más comprometidas se concentran en la franja central de la región núcleo, con daños que se profundizan hacia el este. Allí, técnicos estiman caídas del rinde potencial de entre 20 y 40%, mientras que en el resto del área el impacto sería más moderado, cercano al 10%.

Todos coinciden en que el cultivo necesita urgentemente entre 10 y 15 milímetros de lluvia para ganar tiempo y poder aprovechar los eventos previstos para la próxima semana.

Donde llovió, se renuevan las expectativas

Las precipitaciones de los últimos días dejaron un mapa con claros contrastes. El sudeste de Santa Fe continúa consolidándose como el epicentro de la sequía, mientras que otras zonas recibieron milímetros decisivos.

En Pergamino, los 52 mm acumulados en las últimas horas cambiaron el ánimo de los técnicos:
“Tal vez nos dejamos en el camino un 10% del potencial, pero con una lluvia así el cultivo gana al menos 10 días y ya se ve otra en camino. Acá la campaña está encaminada”, señalaron.

En Teodelina, con registros de 15 a 20 mm, coinciden en que fueron lluvias “salvadoras” para sostener buenos rindes. El norte bonaerense y el extremo sur de Santa Fe recibieron entre 10 y 50 mm, justo a tiempo para detener el deterioro y permitir una recuperación parcial del cultivo.

Las zonas excluidas siguen en situación crítica

En contraste, las áreas que quedaron al margen de las lluvias mantienen un panorama complejo. En el centro-sur y sudeste de Santa Fe, la necesidad de precipitaciones importantes es urgente para frenar la caída del potencial.

Desde María Susana a Bigand, y en zonas cercanas a Rosario como Aldao, Figuera y San Jerónimo, los técnicos reportan fuerte presión de arañuela y trips, con controles diarios y pérdidas de rinde cercanas al 20%.
“Vamos a tener menos rindes que la campaña pasada. Las sojas de primera no cerraron el entresurco”, advierten.

En Carlos Pellegrini se observa detención del llenado de granos, inicio de vaneo y plantas con bajo desarrollo. Hacia el departamento Constitución, el daño estimado ya oscila entre 30 y 40%.

Soja de segunda: pérdidas de potencial y lotes en riesgo

La situación es aún más delicada en la soja de segunda. El 30% del área se encuentra en condición regular a mala, con un 35% buena, 30% muy buena y apenas 5% excelente. La falta de agua durante enero frenó el crecimiento: las plantas no cerraron surcos y en muchos casos no superan la cobertura de rastrojo.

En Bigand, se registran pérdidas de plantas y lotes prácticamente marchitos, y los técnicos advierten que, incluso con lluvias importantes, no se alcanzarán los rindes esperados a fines de 2025. Las estimaciones indican que ya se perdió más del 30% del potencial productivo, mientras que en María Susana el recorte ronda el 20%.

En el otro extremo, Carlos Pellegrini y Teodelina muestran un mejor comportamiento: “la soja de segunda está aguantando”, resumen los técnicos, gracias al buen aprovechamiento de las lluvias de noviembre y diciembre, aunque remarcan que necesita seguir lloviendo para expresar su potencial.

Maíces tardíos y de segunda: 200.000 hectáreas bajo amenaza

Aunque la soja concentra la atención, los técnicos advierten que el cultivo más comprometido hoy es el maíz tardío y de segunda. En amplias zonas del centro-sur santafesino, los cuadros se encuentran en condición regular a mala, aún sin haber ingresado en floración y dependen de lluvias inmediatas.

La situación es crítica en Aldao, Figuera, San Jerónimo y alrededores de Carlos Pellegrini, donde ya se mencionan recortes de hasta el 50%.
“Es gravísimo el estado de los maíces de segunda, sobreviven no sabemos cómo”, advierten en Bigand.

En Teodelina, el estrés hídrico ya se refleja en las panojas de los maíces tardíos. En cambio, el noroeste bonaerense, como Junín, muestra un panorama mucho más favorable. En Pergamino, tras las lluvias, se espera una recuperación significativa del cultivo.

Maíz temprano: rindes aceptables pese al ajuste

El maíz temprano de la región núcleo entra en la recta final de su ciclo y la cosecha con destino a grano se adelantaría a mediados de febrero. El desecamiento acelerado provocará un adelanto de unos 15 días respecto de lo normal.

Los primeros datos de cosecha arrojan un rinde promedio de 108 qq/ha, pese al recorte sufrido durante el llenado. En María Susana, los primeros lotes cosechados muestran rindes corregidos de 103 a 117 qq/ha.

El contraste aparece hacia el sur de Rosario. En Sanford, una de las zonas más castigadas por la sequía, los rindes relevados oscilan entre 65 y 90 qq/ha, reflejando de lleno el impacto del déficit hídrico sobre el período crítico y el llenado de granos.