Ante el avance sostenido de langostas y tucuras en la región, el Senasa extendió hasta el 31 de diciembre de 2027 la autorización excepcional para utilizar principios activos fundamentales en el combate de estas plagas. La medida busca garantizar una respuesta rápida y eficaz frente a brotes que amenazan la producción agropecuaria.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) oficializó la prórroga de la autorización provisoria y excepcional para el uso de determinados fitosanitarios destinados al control de langostas y tucuras en todo el territorio nacional. La decisión quedó establecida en la Resolución 59/2026, publicada en el Boletín Oficial el pasado 22 de enero, y extiende la habilitación hasta el 31 de diciembre de 2027.
La medida se apoya en el marco de la Ley N°27.233, que declara de interés nacional la sanidad animal y vegetal, y responde al avance territorial que vienen mostrando estas plagas en Sudamérica. En los últimos años, esta situación derivó en la declaración de alertas y emergencias fitosanitarias en distintas zonas productivas de la Argentina.
Desde el organismo sanitario explicaron que las características biológicas de las langostas y tucuras determinan que el uso de productos fitosanitarios sea esporádico. Esta condición desincentiva a las empresas a invertir en la ampliación de registros comerciales específicos, lo que reduce la disponibilidad de herramientas químicas para enfrentar eventuales brotes. Frente a este escenario, la prórroga busca asegurar que productores y organismos de control cuenten con alternativas efectivas para una intervención inmediata.

La resolución autoriza la utilización de los principios activos cipermetrina, deltametrina, lambdacialotrina y diflubenzuron para el control de la Langosta Sudamericana (Schistocerca cancellata), la Tucura Quebrachera (Tropidacris collaris) y la Tucura Sapo (Bufonacris claraziana). Además, habilita el uso de dimetoato únicamente como cebo tucuricida para el control específico de la Tucura Sapo.
La normativa se enmarca en el Programa Nacional de Langostas y Tucuras, dependiente de la Dirección Nacional de Protección Vegetal, cuyo objetivo es reducir los daños productivos y ambientales, manteniendo las poblaciones de estas plagas en niveles que no resulten económicamente significativos. El programa se basa en un enfoque de Manejo Integrado, con prioridad en la prevención, el monitoreo continuo y la detección temprana de focos para evitar su propagación.
Desde el Senasa recordaron que el incumplimiento de las disposiciones establecidas en la resolución será pasible de las sanciones previstas en la Ley N°27.233 y su decreto reglamentario, sin perjuicio de otras medidas preventivas que pudieran adoptarse en función de la evolución sanitaria.
Con esta prórroga, el organismo busca sostener un esquema de control que permita actuar con rapidez frente a la reaparición de estas plagas, consideradas de alto impacto para la producción agrícola y ganadera, y asegurar la protección de los sistemas productivos en un contexto regional de creciente presión sanitaria.
