Ley de Semillas: el Congreso pide al agro una propuesta consensuada para destrabar el debate

El diputado Martín Ardohain instó a productores y empresas a unificar posiciones sobre la ley de semillas. Advirtió que sin consenso, el Congreso podría avanzar con soluciones que no satisfagan a ningún sector.

El debate por una nueva ley de semillas sumó un nuevo capítulo en el Congreso, donde crece la presión para que el sector agropecuario logre una postura unificada antes de avanzar con el tratamiento legislativo.

El presidente de la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados, Martín Ardohain, planteó la necesidad de que productores, semilleras y cámaras empresarias acerquen una propuesta consensuada que permita destrabar una discusión que lleva años sin resolución.

“Lo que proponemos es que a la Cámara de Diputados llegue un solo mensaje del sector”, sostuvo el legislador, al advertir que la falta de acuerdo podría derivar en normas poco efectivas o conflictivas.

El eje del debate gira en torno a dos posturas históricamente enfrentadas. Por un lado, los productores defienden el uso propio de semillas, una práctica tradicional en el campo argentino. Por otro, las empresas semilleras reclaman el reconocimiento de los derechos de propiedad intelectual y la posibilidad de cobrar por el desarrollo de nuevas tecnologías.

En este contexto, Ardohain señaló que una solución que favorezca exclusivamente a una de las partes podría generar efectos negativos. “Si ganan los productores, se puede perder genética; si ganan los semilleros, habrá descontento en el campo”, advirtió.

El legislador también vinculó esta discusión con la eventual adhesión de la Argentina al convenio UPOV 91, que establece estándares internacionales en materia de propiedad intelectual sobre variedades vegetales. En este sentido, remarcó que contar con una ley equilibrada fortalecería la posición del país en el plano internacional.

Además, alertó que si el Congreso recibe múltiples propuestas con intereses contrapuestos, el resultado podría ser una norma que no refleje adecuadamente las necesidades del sector. “Si llegan varios mensajes, no esperen buenas soluciones”, enfatizó.

En paralelo, Ardohain mencionó que existen otras iniciativas en agenda vinculadas al agro, como proyectos orientados a mejorar la calidad de los suelos mediante incentivos a la fertilización, en un contexto donde la rentabilidad condiciona cada vez más las decisiones productivas.

Así, la ley de semillas vuelve a posicionarse como uno de los debates clave para el futuro del agro argentino, donde el desafío central será encontrar un punto de equilibrio entre innovación, inversión y sostenibilidad productiva.