Los datos de la Commodity Futures Trading Commission reflejan una caída de las apuestas alcistas en Chicago, mientras Sudamérica se prepara para inundar el mercado con una oferta récord de maíz.
Los fondos especulativos comenzaron a recalcular su estrategia en el mercado de granos. Según los últimos datos publicados por la Commodity Futures Trading Commission, la posición neta en maíz cayó un 16% en términos intersemanales, mientras que en soja el ajuste fue del 11% en el mercado del CME Group.
Estas posiciones surgen de la diferencia entre contratos “long” (apuestas alcistas) y “short” (bajistas), y se difunden con retraso para evitar impactos directos sobre las cotizaciones.
El movimiento ocurre en un contexto donde los fundamentos siguen siendo, en principio, positivos para la demanda. En Estados Unidos, el consumo interno de maíz atraviesa un ciclo de expansión, impulsado por la producción de bioetanol y el crecimiento del consumo de proteínas animales, lo que también fortalece la demanda de harina de soja.
A esto se suma una campaña exportadora 2025/26 estadounidense muy dinámica. Sin embargo, el foco del mercado comienza a desplazarse hacia Sudamérica.
La Bolsa de Comercio de Rosario elevó esta semana su estimación de producción de maíz argentino 2025/26, proyectando una oferta exportable de 43 millones de toneladas, muy por encima de los 37 millones calculados por el USDA.
El ritmo exportador también sorprende: tras un récord histórico de embarques en marzo (6,83 millones de toneladas), abril ya acumula 4,29 millones y continúa en ascenso.
Pero el verdadero punto de inflexión podría darse en los próximos meses. A partir de julio comenzará a ingresar la cosecha tardía de Brasil, que según la Conab será superior a la del ciclo previo, con una oferta exportable estimada en 46,5 millones de toneladas.
Este escenario plantea un riesgo concreto: el ingreso simultáneo de maíz argentino y brasileño podría generar un “shock de oferta” y presionar los precios a la baja a nivel regional.

De hecho, esa expectativa ya comienza a reflejarse en el mercado de futuros. En A3, el contrato Maíz Rosario julio 2026 se negocia en torno a los 182–185 dólares por tonelada, anticipando un posible enfriamiento del mercado.
En paralelo, surge un nuevo factor geopolítico: la reciente habilitación para que China importe maíz argentino —operación actualmente canalizada por la estatal COFCO— introduce competencia directa para Estados Unidos en uno de sus principales destinos.
Así, mientras la demanda global sigue firme, el mercado enfrenta un desafío clave: absorber un volumen récord de maíz sudamericano antes del ingreso de la nueva cosecha estadounidense en septiembre/octubre.
El resultado de ese proceso será determinante para definir el rumbo de los precios internacionales en los próximos meses.
