Maquinaria agrícola: crecen las ventas de equipos forrajeros

Las ventas de 2021 tuvieron un sostenido aumento respecto al año precedente. Las rotoenfardadoras lideraron el movimiento comercial.

La ganadería argentina hace disfrutar al mercado argentino de equipos forrajeros de un viento de cola que dibuja números positivos.

La evolución está reflejada en el informe que sobre el sector difundió Espacio Forrajero que conducen Pablo Cattani y Federico Sánchez.

“A pesar de ser un mercado con una oferta limitada en muchos productos de origen extranjero, se comercializaron muy buenos volúmenes de unidades en cada segmento, superando a las cifras del 2020 que ya eran buenas”, indica el informe.

Si bien en la situación pesa la necesidad de algunos productores de poner el beneficio del negocio en capital de trabajo, se sigue afirmando la tendencia de incrementar los niveles de reservas forrajeras.

Segadoras

“Analizando rubro por rubro, la primera luz verde la encienden las 291 segadoras con acondicionador comercializadas”, vendidas el año pasado, destaca el trabajo de Cattani y Sánchez.

Así se posiciona el 2021 como el año de mayor venta de la última década en el rubro, y con un crecimiento interanual del 5% respecto al 2020.

Estos datos van acompañados de la marcada baja en ventas que continúan sufriendo las hélices corta-hileradoras en el último período.

Las segadoras más vendidas son las máquinas de arrastre, con 182 unidades y preferencia hacia modelos de tiro central, acondicionador de rodillos ya sea de goma o acero, cambio rápido de cuchillas y anchos de entre 3,5 y 4 metros.

Rastrillos

“Un cambio más que positivo mirando la calidad global del forraje que se produce en nuestro país, lo genera el rubro de rastrillos, donde sigue creciendo la participación de los modelos o sistemas de trabajo, llamados giroscópicos”, remarca el informe.

“Si bien tienen un costo de adquisición sensiblemente superior a los demás sistemas de trabajo, la eficiencia y calidad de trabajo están más que demostradas”, agrega.

“Quizás esa sea la razón por la que alcanzaron un volumen de 20 unidades, suponiendo que en la medida que haya oferta de este tipo de equipos, la demanda seguirá sostenida”, expresa el trabajo.

Rotoenfardadoras

Las máquinas confeccionan rollos, a pesar de sufrir una importante limitante en cuanto a la oferta de producto, se convirtieron en el segmento forrajero de mayor volumen de comercialización.

“A pesar de todas las limitantes, el volumen comercializado fue también el más alto de la década, alcanzando 586 unidades, con un 74% de unidades de origen nacional y 57% a máquinas de 1,20 metro de ancho de cámara respecto a las de 1,56 m”, señalan Cattani y Sánchez.

“Se consolida el atado a red, el cual ya es ofrecido prácticamente en todos los modelos del mercado, el sistema procesador de fibra y las cámaras con sistema de presión variable”, añaden.

Megaenfardadoras

Respecto a los equipos que generan megafardos, utilizados casi en un 98% para producir heno con destino a venta, ya sea interna o para exportar, las ventas cayeron un 23% en relación al 2020.

Es un mercado que también está muy afectado por la oferta de producto.

No obstante, con un parque activo de 230 máquinas, que vuelcan más de 1 millón de toneladas de heno en formato de megafardos, sólo se visualizan compras para renovación de equipos de empresas que ya están instaladas en el negocio.

“Se puede decir que, con el contexto actual, donde sólo se logra exportar entre 30.000 y 60.000 toneladas anuales de heno, el de las megaenfardadoras es un mercado saturado donde surgen pocos clientes nuevos, y donde las ventas se limitan a usuarios que necesitan renovar un equipo”, remarca el informe de Espacio Forrajero.

“El futuro será bueno si se logra incrementar paulatinamente los volúmenes de exportación, seguramente asociado a la producción de megafardos en zonas climáticamente más favorables para lograr en forma estable grandes volúmenes de alfalfa de calidad”, agrega.

Picadoras

Es un rubro con mercado demandante y que viene con un atraso importante por la baja comercialización de equipos en los años 2019 y 2020.

“En una situación de mayor ingreso de picadoras (100% importadas de origen europeo), el volumen debería superar las 50 unidades vendidas en el 2021”, puntualiza el informe.

La campaña de gruesa que está terminando es buena a muy buena.

“A pesar de la sequía que afectó a los maíces tempranos picados en enero y a las heladas tempranas que ocurrieron a fines de marzo, se picó la superficie planificada e incluso un poco más, con rendimientos medianamente buenos”, consideran Cattani y Sánchez.

“El hecho que no disminuya la superficie de picado ya es una buena noticia, dado que el alto precio que tiene el grano de maíz, muchas veces influye negativamente en la superficie a picar porque el productor ve más rentable venderlo como gano en lugar de picarlo para silo”, analizan.