Optimismo en el agro: 6 de cada 10 productores creen que es buen momento para invertir

La confianza del sector agropecuario se mantiene en niveles elevados al inicio de 2026. Un relevamiento nacional muestra expectativas positivas sobre la economía y el rumbo del Gobierno, aunque persiste la cautela a la espera de definiciones sobre retenciones y financiamiento.

El clima de expectativas positivas dentro del sector agropecuario argentino continúa firme en el arranque de 2026. Así lo revela la última medición del Ag Barometer Austral, el índice elaborado por el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral a partir de encuestas realizadas a más de 400 productores de todo el país.

Durante el bimestre enero-febrero, el indicador general alcanzó los 158 puntos, prácticamente sin variaciones respecto de la medición previa (159 puntos), consolidándose cerca de sus máximos históricos y reflejando un escenario de confianza sostenida.


Fuerte mejora en la intención de inversión

Uno de los aspectos más destacados del relevamiento es el crecimiento en la percepción de oportunidades para invertir. El índice que mide la disposición a realizar inversiones en activos fijos trepó hasta los 127 puntos, el valor más alto desde que comenzó a elaborarse el indicador.

En términos concretos, el 63% de los productores —equivalente a seis de cada diez— considera que actualmente es un buen momento para invertir en el negocio agropecuario.

Desde la casa de estudios atribuyen este optimismo, en parte, a la continuidad del rumbo económico tras las elecciones legislativas de medio término de 2025 y al hecho de que 2026 no presenta compromisos electorales nacionales, lo que aporta mayor previsibilidad al escenario macroeconómico.


Optimismo con prudencia financiera

A pesar del buen clima inversor, el informe también refleja una postura cautelosa entre los productores. Del total que considera favorable invertir, un 38% prefiere postergar decisiones en el corto plazo.

La estrategia predominante consiste en reforzar el capital de trabajo con los ingresos de la campaña, priorizando liquidez frente a posibles riesgos climáticos o volatilidad de precios.

Además, muchos productores esperan el desarrollo de un mercado de capitales más profundo que permita acceder a financiamiento de largo plazo con tasas competitivas antes de avanzar con proyectos de mayor escala.


Retenciones y reglas claras, temas clave en la agenda

El relevamiento también muestra que las expectativas del sector siguen vinculadas a posibles cambios en materia de derechos de exportación, un factor que continúa influyendo en las decisiones económicas y productivas.

De esta manera, el agro inicia el año con un nivel elevado de confianza, pero combinando expectativas positivas con una gestión financiera prudente mientras aguarda definiciones de política económica que puedan consolidar el escenario de inversión.