Con cultivos en excelente estado, mayor superficie sembrada y precios más favorables, la soja perfila un ciclo con márgenes positivos y alta expectativa productiva en el centro norte santafesino.
La campaña de soja 2025/26 avanza con señales altamente positivas en el centro norte de Santa Fe. Con la mayoría de los lotes en condición buena a excelente y un contexto económico más favorable que el año pasado, las proyecciones anticipan un escenario productivo sólido y resultados económicos alentadores para los productores.
Los relevamientos del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) muestran un crecimiento del área implantada, mejoras en los rindes esperados y relaciones insumo/producto que vuelven a ubicarse en niveles competitivos.
Más superficie y regreso a niveles récord
La expansión del cultivo es uno de los datos más destacados del ciclo actual. En la región relevada se implantaron:
- Soja de primera: 1.070.000 hectáreas
- Soja de segunda: 595.000 hectáreas
La soja temprana sumó unas 30.000 hectáreas adicionales respecto a la campaña anterior, alcanzando la mayor superficie desde 2010.
El incremento responde a una combinación de factores: mejores expectativas comerciales, pronósticos climáticos favorables y buenas perspectivas agronómicas en departamentos clave como Castellanos, San Martín, San Jerónimo y Las Colonias.
Rindes en alza y posible récord productivo
El rendimiento promedio proyectado se ubica en 35 quintales por hectárea, aproximadamente 2 qq/ha por encima del ciclo 2024/25.
Si las lluvias acompañan durante las etapas finales del cultivo, los técnicos no descartan valores superiores. Bajo este escenario, la producción regional podría alcanzar alrededor de 5,5 millones de toneladas, superando el máximo registrado desde 2010.
Mejores precios y relaciones insumo/producto más favorables
El frente económico también muestra señales positivas para el productor.
Entre noviembre y diciembre de 2025, los fertilizantes —principalmente urea, fosfato diamónico y superfosfato triple— registraron un aumento moderado cercano al 6% interanual, mientras que el precio de la soja mostró una mejora significativa.

- Precio soja nov–dic 2025: US$ 340/tn
- Precio soja nov–dic 2024: US$ 280/tn
Para la cosecha nueva (abril–mayo 2026), el mercado a término proyecta valores entre US$ 315 y US$ 325 por tonelada, aproximadamente un 10% superiores al año pasado.
Esta mejora permitió recomponer la relación insumo/producto:
- Relación urea/soja: ~18 qq de soja por tonelada de fertilizante
- Relación fosfato/soja: ~28 qq de soja por tonelada
Ambos indicadores se ubican por debajo de los promedios históricos, lo que mejora la ecuación económica del cultivo.
Costos contenidos y menor rinde de equilibrio
Los costos directos muestran subas moderadas, principalmente asociadas a fertilizantes:
Costos directos por hectárea
- Soja de primera: US$ 430–480
- Soja de segunda: US$ 330–370
Al incorporar impuestos, labores y comercialización, los costos totales se estiman en:
- Soja de primera: US$ 530–680
- Soja de segunda: US$ 430–480
El aumento interanual ronda el 5%, explicado en gran medida por mayores costos logísticos y de flete.
Aun así, el rendimiento necesario para cubrir costos disminuyó:
- Primera: 17–21 qq/ha
- Segunda: 14–16 qq/ha
Con campo arrendado, el punto de equilibrio se ubica entre 20 y 25 qq/ha, niveles alcanzables bajo las condiciones actuales.
Márgenes positivos y mayor rentabilidad esperada
Con precios firmes y rindes proyectados en torno a los 35 qq/ha, los cálculos económicos anticipan márgenes brutos positivos, estimados entre 15% y 20% superiores a los obtenidos en la campaña 2024/25.
Esto implica que, bajo un escenario climático normal, el productor promedio podría superar con holgura el umbral de rentabilidad.
Un ciclo que puede marcar tendencia
El panorama productivo y económico posiciona a la campaña 2025/26 como una de las más prometedoras de los últimos años en el centro norte santafesino. La combinación de mayor superficie, excelente condición de los cultivos, mejores precios relativos y costos relativamente controlados configura un escenario favorable para el sector.
Si no aparecen eventos climáticos adversos durante el tramo final del ciclo, la soja podría consolidar uno de los mejores resultados productivos y económicos desde 2010 en la región.
