Con una producción histórica de 27,7 millones de toneladas, la campaña triguera 2025/26 redefine el potencial productivo argentino. Mejores rindes, fuerte inversión tecnológica y embarques récord desde el Gran Rosario marcan un nuevo escenario para el cereal.
El trigo argentino atraviesa una de las campañas más extraordinarias de su historia. El ciclo 2025/26 alcanzó una producción estimada en 27,7 millones de toneladas, el mayor volumen registrado en el país, impulsado por condiciones climáticas excepcionales y una fuerte apuesta tecnológica por parte de los productores.
El resultado supera en más de un 20% el récord anterior de la campaña 2021/22 y consolida un salto estructural en la productividad del cultivo. El principal motor fue el rendimiento promedio nacional, que llegó a 41 quintales por hectárea, con una mejora interanual cercana al 35% y nuevos máximos históricos.
A esto se sumó una superficie sembrada que, sin ser récord absoluto, alcanzó el nivel más alto de los últimos 29 años, configurando una oferta inédita para la cadena triguera.
Clima favorable y tecnología, la combinación clave
El ciclo comenzó con perfiles de humedad óptimos y lluvias abundantes durante julio y agosto que garantizaron un excelente llenado de granos en gran parte de la región pampeana. Provincias como Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y Buenos Aires registraron rindes récord.
Además del factor climático, el desempeño estuvo asociado a mayores inversiones en genética, fertilización, refertilizaciones y controles sanitarios, decisiones que permitieron sostener el potencial del cultivo incluso frente a excesos hídricos y presión de enfermedades.
La Región Central explica el salto productivo
El crecimiento de la cosecha tuvo un claro protagonista: la Región Central del país —que incluye el norte bonaerense, Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos, San Luis y el sur de Santiago del Estero— concentró el 71% de la producción nacional.

Esta zona alcanzaría 19,8 millones de toneladas, un incremento del 58% respecto al ciclo anterior. El aumento respondió principalmente a la mejora de rindes, que crecieron más del 44%, mientras que el área sembrada avanzó apenas un 10%.
Santa Fe y Córdoba lideraron las subas productivas, seguidas por el norte de Buenos Aires y Entre Ríos, consolidando el desplazamiento del eje productivo hacia el centro del país.
En la Región Norte, la producción subiría a 1,1 millones de toneladas gracias exclusivamente a mejores rendimientos, mientras que la Región Sur —sur bonaerense y La Pampa— mantendría un volumen estable cercano a 6,9 millones de toneladas, compensando menor área con mayores rindes.
Más volumen, pero con menor calidad comercial
El extraordinario nivel productivo tuvo una contracara: una caída en algunos parámetros de calidad del cereal. Relevamientos técnicos muestran una reducción en el contenido proteico y en el peso hectolítrico respecto de campañas previas.
Como consecuencia, casi el 70% del trigo analizado clasificó como Grado 2, desplazando al Grado 1, que suele predominar en ciclos con rindes más moderados. Este factor podría influir en la estrategia comercial y en la segmentación de mercados externos.
Oferta récord y fuerte impulso exportador
Sumando el stock inicial estimado en 2,3 millones de toneladas, la oferta total nacional para la campaña 2025/26 alcanzaría 31,1 millones de toneladas, otro máximo histórico.
Del lado de la demanda, las exportaciones volverán a liderar el destino del cereal, con proyecciones cercanas a 17 millones de toneladas. El protagonismo logístico recaerá nuevamente en el nodo portuario del Up River.
Se estima que los puertos del Gran Rosario embarcarán alrededor de 11,2 millones de toneladas, lo que implicaría un récord histórico para la región y un crecimiento superior al 46% frente al ciclo anterior.
Los puertos del sur bonaerense aportarían cerca de 4,5 millones de toneladas, mientras que el norte argentino sumaría aproximadamente 500.000 toneladas adicionales.
Molinería y consumo interno también crecen
El mercado interno también mostrará mayor actividad. La industria molinera demandaría 6,9 millones de toneladas para la producción de harina, principalmente concentradas en la Región Central.
A su vez, se prevé el uso de unas 0,9 millones de toneladas como semilla para la próxima campaña y cerca de 0,6 millones destinadas a alimentos balanceados.
Un nuevo escenario para el trigo argentino
La campaña 2025/26 marca un punto de inflexión para el trigo nacional. La combinación de clima favorable, tecnología y eficiencia productiva permitió superar límites históricos y consolidar un volumen exportable sin precedentes.
Con la Región Central como motor productivo y el Gran Rosario proyectando embarques récord, Argentina refuerza su posicionamiento como proveedor clave en el mercado global del cereal y abre una nueva etapa para la cadena triguera.
