Con una cosecha que superó todas las previsiones y precios altamente competitivos, el trigo argentino lidera el mercado internacional y acelera embarques a niveles inéditos. Asia emerge como el principal destino mientras la soja suma señales positivas para la próxima campaña.
Un trigo récord impulsa las exportaciones y mejora la competitividad global
La campaña triguera 2025/26 ya se perfila como una de las más destacadas de la historia reciente argentina. Con una producción que superó incluso los cálculos más optimistas, el cereal logró posicionarse como el origen más competitivo del mercado internacional, impulsando un fuerte crecimiento de las exportaciones.
Según las últimas estimaciones internacionales, la producción nacional alcanzaría las 27,8 millones de toneladas, un volumen que, junto a los stocks iniciales, eleva la oferta total a 31,1 millones de toneladas, aproximadamente un 50% por encima del promedio de la última década. Este salto productivo generó abundante disponibilidad y presionó a la baja los precios globales, aunque al mismo tiempo fortaleció la posición argentina frente a sus competidores.
La combinación entre gran oferta y ventana comercial favorable —Argentina cosecha más tarde que los grandes exportadores del hemisferio norte— permitió sostener valores FOB más atractivos desde fines de 2025. La brecha de precios frente a otros orígenes alcanzó su mayor nivel en seis años, consolidando la competitividad del cereal nacional.
Asia lidera la demanda y redefine el mapa comercial
El cambio más significativo de la campaña aparece en el destino de los embarques. Países del sudeste asiático pasaron a ocupar el centro de la escena comercial.
Vietnam, Indonesia y Bangladesh concentraron el 54% de las exportaciones durante el primer trimestre comercial, con más de 5 millones de toneladas enviadas entre diciembre y febrero. Brasil, tradicional comprador del trigo argentino, quedó relegado al cuarto lugar con volúmenes cercanos al millón de toneladas.
A su vez, se amplió notablemente la diversidad de mercados. China volvió a importar trigo argentino —algo poco frecuente en las últimas dos décadas— mientras que países como Argelia, Tailandia, Marruecos, Ecuador, Chile y Perú también incrementaron sus compras.

Este abanico de destinos refleja una estrategia comercial favorecida por precios competitivos y costos logísticos atractivos, factores que posicionaron al trigo argentino como la opción más conveniente en numerosos mercados.
Embarques en niveles históricos y amplio saldo exportable
El dinamismo comercial se traduce en cifras contundentes. Entre diciembre y febrero, las exportaciones acumularon 9,4 millones de toneladas, un volumen 4,6 millones superior al registrado un año atrás y 87% por encima del promedio de los últimos cinco años.
Actualmente ya se comprometieron 15,3 millones de toneladas, equivalentes al 55% de la producción total. Sin embargo, todavía queda cerca del 45% del saldo exportable disponible, lo que anticipa continuidad en los embarques durante los próximos meses.
La abundancia de oferta mantiene los precios contenidos, pero al mismo tiempo sostiene un círculo virtuoso: valores competitivos impulsan la demanda externa, lo que permite sostener un ritmo récord de exportaciones.
Soja: mejora el valor industrial argentino mientras Brasil presiona los precios
En paralelo, el mercado sudamericano de soja muestra dinámicas opuestas entre Argentina y Brasil.
De cara a la nueva campaña, los productos industriales argentinos —especialmente aceite y harina— registraron una fuerte revalorización. El precio FOB del aceite de soja para embarques de nueva cosecha subió cerca de US$ 100 por tonelada desde comienzos del año, impulsado por una menor oferta global de aceites vegetales y la creciente demanda vinculada a biocombustibles.
Como resultado, el valor promedio de exportación industrial pasó de US$ 440 a US$ 457 por tonelada, mejorando el poder de compra interno y elevando las referencias de precios a cosecha respecto del año pasado.
Brasil avanza con una cosecha récord y se convierte en el origen más barato
Mientras tanto, Brasil avanza rápidamente con la recolección de soja, que ya cubre más del 17% del área proyectada. Las estimaciones internacionales ubican la producción en torno a 180 millones de toneladas, marcando un nuevo récord histórico.
La fuerte presión de cosecha, sumada a factores geopolíticos vinculados a las compras chinas y anuncios comerciales desde Estados Unidos, generó movimientos dispares en los precios internacionales. Tras esos cambios, la soja brasileña amplió su ventaja como el origen más barato del mercado global.
No obstante, persisten dudas sobre el cumplimiento efectivo de nuevos acuerdos comerciales, lo que mantiene cierta cautela en Chicago y limita subas más pronunciadas en los futuros.
Un escenario favorable, pero con desafíos hacia adelante
El trigo argentino atraviesa un momento excepcional: oferta récord, competitividad sostenida y diversificación de destinos configuran un escenario exportador inédito. Al mismo tiempo, la soja comienza a mostrar señales positivas para la industria local, aunque en un contexto internacional más volátil.
Con abundante mercadería aún por comercializar y mercados externos activos, el desempeño de los próximos meses será clave para confirmar si la campaña 2025/26 termina consolidándose como uno de los mayores hitos comerciales del agro argentino.
