Trigo: claves del INTA para elegir variedades y maximizar rindes en la próxima campaña

Con más de 70 cultivares disponibles, especialistas del INTA Marcos Juárez recomiendan ajustar la elección de variedades de trigo según el ambiente, la disponibilidad de agua y el objetivo productivo para optimizar resultados en la campaña 2026/27.

De cara a una nueva campaña triguera, la correcta elección de variedades se posiciona como una de las decisiones más estratégicas para el productor. Desde el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, especialistas de la experimental de Marcos Juárez destacaron que factores como el potencial de rendimiento, el perfil sanitario, la calidad comercial y las características agronómicas deben ser evaluados en conjunto para definir la mejor estrategia productiva.

Dionisio Gómez, responsable de la red nacional de ensayos de trigo del organismo, explicó que el enfoque cambia según el ambiente. En zonas de alto potencial, el objetivo puede centrarse en maximizar el rendimiento, mientras que en ambientes más restrictivos cobran mayor relevancia variables como la estabilidad, la sanidad y la eficiencia en el uso de insumos.

“En ambientes marginales debemos apuntar a un trigo más económico, reduciendo aplicaciones y priorizando materiales con mayor biomasa y cobertura”, señaló el especialista.

Diagnóstico hídrico, la clave inicial
Uno de los puntos centrales es el análisis del agua disponible en el suelo al momento de la siembra. En regiones como Marcos Juárez, este factor resulta determinante para proyectar el rendimiento potencial del cultivo.

En función de ese diagnóstico, se debe definir la estrategia de fertilización. En condiciones normales, se recomienda concentrar la mayor parte de la fertilización antes de la siembra, mientras que las aplicaciones complementarias —como las foliares— quedan reservadas para situaciones excepcionales con mayores lluvias.

Asimismo, en campañas con buena disponibilidad hídrica, puede ser conveniente realizar refertilizaciones para capturar mayores niveles de rendimiento.

Ambiente y calidad, un equilibrio clave
La calidad del ambiente también influye en la elección del material. En lotes con limitaciones productivas, apostar por variedades de mejor calidad comercial puede ser una estrategia para mejorar el precio final del grano y compensar menores rindes.

Actualmente, el mercado ofrece más de 70 variedades de trigo, lo que amplía las posibilidades de ajuste fino. En sistemas bajo riego, por ejemplo, se priorizan materiales de menor estatura, mientras que en ambientes restrictivos se recomiendan cultivares más rústicos y estables.

El rol del trigo en la rotación
Más allá del rendimiento, desde el INTA remarcan el valor del trigo como cultivo clave dentro de las rotaciones agrícolas. Su sistema radicular y la generación de biomasa de lenta descomposición contribuyen a mejorar la estructura del suelo y a incrementar la cobertura, aspectos fundamentales para la sustentabilidad de los sistemas productivos.

En este contexto, la elección adecuada de la genética, combinada con un correcto diagnóstico del ambiente, será determinante para potenciar los resultados en la próxima campaña y sostener la competitividad del cultivo.