La primavera comienza con el 70% de la región núcleo entre escasez y sequía

Las últimas lluvias del invierno no alcanzaron para revertir el déficit hídrico en el centro-oeste de la región. El trigo pierde condición y el maíz encuentra dificultades para avanzar con la siembra. La soja todavía espera hasta octubre, pero ya comenzaron los preparativos con la calidad de la semilla como  interrogante.

Domingo y lunes con lluvias aisladas en al región

En la mañana del domingo 27 se espera el pasaje de un sistema frontal frio que provocará chaparrones y tormentas aisladas, con mejoramientos temporarios. Este sistema dejará de afectar la región durante la madrugada del martes 29.

“Una mayor disponibilidad de agua llegaría durante octubre, cuando finalmente los efectos del importante calentamiento del Pacifico Ecuatorial Central comiencen a ejercer su influencia potenciadora de las precipitaciones sobre el centro del país.”, dice el consultor Elorriaga.  

Comienza la primavera con el 70% de la región pidiendo agua

Las últimas lluvias del invierno dejaron apenas los milímetros necesarios para que el acumulado del trimestre frío alcance los valores medios en el sureste de región núcleo. Sin embargo, en el resto del área, los registros quedaron por debajo de los valores históricos.

Para el período junio-agosto, el promedio de los últimos 30 años oscila entre 50 y 150 mm, pero este año los mayores acumulados se concentraron en el noreste bonaerense. Ramallo registró el máximo, con 160 mm, y fue la única estación que alcanzó la media histórica. También se destacaron Baradero y Pergamino, con 129 mm (según datos de la red de estaciones meteorológicas de BCR-GEA).

La contracara estuvo en el noroeste regional: Noetinger y Pozo del Molle apenas acumularon 12 mm, mientras que Carlos Pellegrini recibió 25 mm. Este marcado gradiente de lluvias ya se refleja en las reservas de los suelos. Actualmente, el 70% de la Región Núcleo se encuentra entre condiciones de escasez hídrica y sequía, mientras que las reservas regulares se concentran en el noreste bonaerense. Así, la primavera comienza con una disponibilidad de agua limitada y con buena parte del oeste de la región necesitando lluvias inminentes para recomponer las reservas.

El trigo todavía tiene potencial, pero necesita agua para no resignar rinde

El fin de semana dejó algunos milímetros, aunque concentrados en el sudeste de región núcleo, la zona que hasta ahora aparece menos comprometida por la falta de agua. En el resto de la región, las lluvias fueron prácticamente nulas. Con este escenario, los lotes en condición excelente retrocedieron 7 puntos porcentuales y engrosaron el grupo de los que presentan un estado bueno, que ya alcanza al 30% del área. En tanto, los cuadros en condición regular se mantienen estables respecto de la semana pasada, con unas 160.000 hectáreas.

En María Susana, los técnicos describen una situación heterogéna: “hay lotes más castigados, que ya muestran pérdida de rendimiento, y, por el contrario, lotes muy buenos, con buena tecnología aplicada, que todavía mantienen la expectativa de alcanzar muy buenos rindes”. Hacia el sur provincial, a la falta de agua se suma el efecto de las heladas. “El cultivo se encuentra dañado, con pérdida de área foliar por el efecto combinado de la sequía y las heladas”, señalan desde San Gregorio. Allí advierten que el potencial de rinde podría seguir recortándose a medida que pasen los días sin lluvias.

La situación comienza a ser más sensible porque el trigo está entrando en el período crítico de definición del rendimiento. Actualmente, cerca del 20% del área ya presenta la hoja bandera expandida y otro 1% se encuentra en espiga embuchada. Es decir, que cualquier estrés en esta etapa puede tener un impacto creciente

 sobre el número y peso de los granos. Todavía hay margen para sostener el potencial, pero las lluvias que puedan llegar durante las próximos días serán cada vez más importantes.

El maíz pisa el freno en el oeste por falta de humedad

Si bien en la última semana la siembra en la región avanzó 15 p.p., alcanzando el 55% del área intencionada, la falta de humedad superficial frena las labores en el oeste. El año pasado, para esta misma fecha el progreso en la región era del 60%. En Corral de Bustos y alrededores, todavía resta sembrar cerca del 60% del área, pero hay poco movimiento de sembradoras por la escasa humedad en la cama de siembra. Si bien existe margen para esperar lluvias hasta alrededor del 20 de octubre, se busca no demorar demasiado la implantación para evitar que el período crítico caiga hacia fines de diciembre o comienzos de enero. En Carlos Pellegrini, quedan algunos lotes por sembrar, pero la humedad del perfil es muy baja. Una lluvia de 10 a 15 mm permitiría completar la siembra. Hacia el este, en cambio, las mejores condiciones hídricas permiten continuar con al labores. En Bigand la siembra está prácticamente finalizada y en San Gregorio, las precipitaciones del fin de semana pasado aseguraron humedad suficiente para continuar con la implantación.

La soja se prepara para la siembra pero la calidad de la semilla genera interrogantes

Todavía falta casi un mes para que comience la siembra de soja de primera, prevista hacia el 15-20 de octubre, pero ya arrancaron los análisis de semilla para conocer su poder germinativo. En los primeros resultados están apareciendo algunos problemas: en Bigand, los primeros análisis arrojan resultados muy variables: se encontraron muestras de mala calidad junto con otras de valores excelentes. Los poderes germinativos, en semillas tratadas con fungicidas curasemillas, se ubican entre 80% y 94%. En Corral de Bustos los poderes germinativos están cercanos al 85%, cuando en años favorables suelen superar el 95%. En contraste, Carlos Pellegrini y María Susana reportan hasta el momento buenos resultados de poder germinativo, sin señales de problemas en la calidad de la semilla.